La Visión de Dios abarca el mundo entero, “La salvación y discipulado de las almas”. Pero tiene que empezar por uno, luego la familia, la ciudad, la nación y el mundo. A nosotros nos toca vivirla y ejecutarla a través de los diferentes ministerios de nuestra Iglesia. La visión, la misión y el proṕosito.

Todos los ministerios velarán fielmente para que se ejecute. No dejarán que nada les desvíe de su visión. Todo creyente discípulo de Cristo, para su edificación, debe involucrarse en el Ministerio que satisface sus necesidades.

Los diferentes Ministerios con los que cuenta nuestra Iglesia están nombrados en el lado derecho.